Economía

El Gobierno mantendrá congelado en $70.000 el bono para los jubilados en julio

junio 25, 2026

Lectura: 3 min

A través del Decreto 532/2026 publicado en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo ratificó el pago del refuerzo extraordinario. Al permanecer estancado en el mismo valor nominal desde marzo de 2024, el plus funciona como un ancla que arrastra a la baja el poder adquisitivo de los haberes mínimos.

El Gobierno nacional formalizó este jueves el esquema de pagos para el sector previsional de cara al próximo mes. Mediante la publicación del Decreto 532/2026 en el Boletín Oficial, la gestión de Javier Milei oficializó el otorgamiento de un bono extraordinario de hasta $70.000 para jubilados y pensionados que perciben los ingresos más bajos del sistema administrado por la ANSES.

Sin embargo, la ratificación del monto volvió a encender las alarmas de los analistas económicos y centros de jubilados: la cifra permanece completamente congelada desde marzo de 2024. Tras más de dos años de persistente inflación y fuertes aumentos en las tarifas de servicios públicos y medicamentos, mantener el refuerzo fijo en setenta mil pesos se traduce, en los hechos, en una licuación sistemática de la capacidad de compra de los adultos mayores.

¿Cómo quedan las escalas de cobro para julio?

El nuevo ajuste mensual de las jubilaciones se rige por la fórmula de movilidad vigente, la cual toma como referencia la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC con dos meses de rezago (lo que determinó un incremento del 2,1% sobre los haberes base).

Con la combinación del aumento de la base previsional y el tope del bono congelado, el mapa de cobros para julio de 2026 quedó estructurado de la siguiente manera:

  • Jubilación Mínima: El haber base ascenderá a $411.787,67. Al sumarle el bono completo de $70.000, el ingreso total de bolsillo se ubicará en $481.787,67.

  • Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): La base será de $329.430. Con el refuerzo extraordinario, los beneficiarios percibirán un total de $399.430.

  • Pensiones No Contributivas (PNC) por invalidez o vejez: El haber se posiciona en $288.251, alcanzando los $358.251 brutos al añadir el plus oficial.

  • Jubilación Máxima: Quedará establecida en un techo de $2.771.478, quedando este universo completamente excluido de cualquier tipo de compensación extraordinaria.

El mecanismo del tope: quiénes reciben el proporcional

La normativa firmada por el Presidente y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, detalla que el bono se abonará de manera proporcional para aquellos jubilados que superen la mínima pero no alcancen el nuevo techo de ingresos.

«Si el haber mensual es menor o igual al mínimo, se liquida el bono total de $70.000. Si supera el mínimo, se paga solo la diferencia necesaria para llegar al tope fijado de $481.787,67», especifica el decreto.

Asimismo, la letra chica del documento aclaró que este beneficio posee carácter de «no remunerativo», lo que significa que no estará sujeto a ningún tipo de descuento formal ni será computable para el cálculo de otros conceptos, como aguinaldos o suplementos.

El peso muerto de un bono estático

La lectura política e histórica detrás de esta medida oficializada por el Ministerio de Capital Humano devela una cruel trampa matemática para el bolsillo de los jubilados. Al actualizarse únicamente el haber base por inflación, pero mantenerse fijo el componente del bono, el aumento porcentual real que impacta en el bolsillo de quienes cobran la mínima termina siendo considerablemente inferior al índice inflacionario.

Para los sectores de menores recursos, el bono de $70.000 representaba en los inicios de 2024 una porción sustancial de sus ingresos. Hoy, devorado por el costo de vida, actúa como un «ancla pesada». Según denuncian las organizaciones del sector, la falta de indexación de este extra consolida una pérdida del poder de compra que la fórmula de movilidad actual no logra compensar, profundizando la crisis de vulnerabilidad de la clase pasiva.