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Acusan de homicidio a una pareja tras la muerte de su hijo de siete años
Un hecho de extrema gravedad sacude la sensibilidad social. La Justicia dispuso la imputación y detención preventiva de una mujer y su pareja tras confirmarse el fallecimiento de su hijo de siete años en circunstancias que apuntan a un caso severo de violencia doméstica. Lo que inicialmente fue reportado por los adultos como un desafortunado accidente en el hogar, terminó revelando una realidad escalofriante tras las primeras pericias forenses.
El fiscal a cargo del caso solicitó el arresto inmediato de ambos sospechosos al considerar que existen elementos de prueba contundentes que los vinculan de forma directa con el deceso del menor, tipificando la causa bajo la carátula de homicidio agravado.
Las contradicciones que derrumbaron la versión del «accidente»
El trágico episodio comenzó cuando la pareja trasladó de urgencia al niño hacia un centro de salud local, aduciendo que el menor se había golpeado fuertemente tras una caída casual. Sin embargo, el personal médico constató que el pequeño ingresó sin signos vitales y que las maniobras de reanimación resultaron infructuosas.
Inmediatamente, las autoridades sanitarias activaron el protocolo de alerta judicial debido a las evidentes inconsistencias del relato:
- Incompatibilidad de las lesiones: El tipo y la gravedad de los traumatismos que presentaba el cuerpo no se correspondían bajo ningún punto de vista con una caída menor o un golpe doméstico fortuito.
- Evidencias de maltrato crónico: Los primeros informes de la autopsia preliminar arrojaron indicios de heridas y contusiones de data anterior, lo que expone un contexto de violencia física prolongado en el tiempo.
- Declaraciones cruzadas: Durante las actas de procedimiento iniciales, tanto la madre como el padrastro incurrieron en serias contradicciones respecto a cómo y a qué hora se desencadenaron los hechos dentro de la vivienda.
Medidas urgentes de protección para el hermano menor
La intervención de la Justicia no se limitó únicamente a la situación penal de los imputados. Frente a la peligrosidad del entorno familiar y para garantizar su integridad física y psíquica, el Juzgado de Menores dispuso de forma urgente el resguardo del hermano menor de la víctima, quien convivía en la misma casa.
«Para evitar cualquier situación de riesgo adicional, se ordenó una medida cautelar de protección absoluta. Actualmente, el hermanito menor se encuentra bajo la guarda provisoria del Estado y recibiendo asistencia del equipo de psicólogos especializados mientras se evalúa de manera definitiva su entorno familiar», confirmaron fuentes tribunalicias vinculadas a la investigación.
Un trasfondo familiar complejo
A medida que avanza la recolección de testimonios y el relevamiento vecinal, la causa sumó antecedentes que exponen la fragilidad del entramado familiar previo. Trascendió que la familia acarreaba un historial de conflictos cruzados, al punto de que existía una medida cautelar restrictiva de acercamiento previa dictada contra el padre biológico de los niños por disputas anteriores. Sin embargo, el peligro latente terminó materializándose puertas adentro del nuevo hogar materno.
Los investigadores intentan determinar ahora si existieron alertas tempranas en la escuela del menor o denuncias en barriadas previas respecto al trato que los hermanos recibían. Ambos imputados permanecerán alojados en dependencias policiales separadas a la espera de ser llamados a declarar en indagatoria, en un caso que vuelve a poner bajo la lupa la eficacia de los sistemas de alerta y protección de las infancias.