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Pereira, «ciudad zombi»: el dramático panorama tras el devastador terremoto en Colombia

agosto 13, 2026

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Calles desiertas, escombros, cortes de luz generalizados y un silencio sobrecogedor. La capital del departamento de Risaralda quedó en estado de shock tras el violento sismo que sacudió al país sudamericano.

Paisajes urbanos cubiertos por una densa nube de polvo, fachadas colapsadas y cientos de personas deambulando en estado de desorientación entre los escombros. Ese es el desolador escenario que atraviesa Pereira, una de las ciudades más afectadas por el devastador terremoto que sacudió a Colombia en las últimas horas y que las autoridades locales y equipos de emergencia califican como una verdadera «ciudad zombi».

Un paisaje de desolación en el Eje Cafetero

El impacto del movimiento telúrico se sintió con especial ferocidad en la región del Eje Cafetero. En Pereira, el temblor provocó el colapso parcial de viviendas, grietas profundas en avenidas principales y daños severos en estructuras comerciales e históricas del centro urbano.

Tras las sacudidas iniciales y las constantes réplicas, miles de vecinos ganaron las calles aterrados ante el riesgo de nuevos derrumbes. La interrupción completa del suministro eléctrico dejó a amplios sectores de la ciudad a oscuras al caer la noche, sumiendo a la población en una atmósfera de incertidumbre y penumbra.

Sin servicios y con la comunicación cortada

El colapso de la red energética trajo consigo la caída masiva de la infraestructura de telefonía celular e internet, dejando a Pereira prácticamente incomunicada con el resto del país. Esta situación derivó en imágenes dramáticas: familias enteras caminando sin rumbo fijo entre las ruinas, utilizando linternas de teléfonos sin señal para buscar a seres queridos o intentar abastecerse de agua potable y alimentos de primera necesidad.

Los hospitales de la zona operan a su máxima capacidad y bajo generadores de emergencia, priorizando la atención de heridos graves mientras los cuerpos de bomberos, la Defensa Civil y efectivos del Ejército patrullan las zonas más golpeadas.

Despliegue de socorro y temor a las réplicas

Las autoridades nacionales de Colombia declararon el estado de emergencia en la región y comenzaron a coordinar el envío de brigadas de rescate con perros adiestrados y maquinaria pesada para remover escombros en busca de sobrevivientes atrapados.

Mientras tanto, el miedo a réplicas de gran magnitud mantiene a miles de residentes durmiendo en plazas, parques y espacios abiertos a la intemperie. La prioridad de los equipos de socorro se centra en reestablecer los servicios básicos, garantizar la seguridad ciudadana y abrir corredores comunitarios para la llegada de ayuda humanitaria urgente.