Sociedad
«Nadie se imagina un final así»: la desgarradora carta de despedida de Andy Kusnetzoff a Ernestina Pais
La inesperada y trágica muerte de Ernestina Pais, quien falleció a los 54 años tras ser embestido su vehículo por una formación del Tren de la Costa en la localidad de Acassuso, continúa generando una profunda ola de dolor en el ambiente de los medios de comunicación argentinos. Entre los múltiples mensajes de consternación, uno de los más conmovedores fue el de Andy Kusnetzoff, compañero de generación, amigo de la infancia y colega de mil batallas televisivas y radiales.
A través de sus redes sociales, el conductor rompió el silencio desde Norteamérica para plasmar en palabras el impacto emocional de la noticia, la cual admitió que lo dejó completamente descolocado y «mirando un punto fijo».
El shock frente a la pérdida de una «de las nuestras»
El texto de Kusnetzoff comenzó desnudando la crudeza de asimilar una pérdida de estas características, diferenciándola de los procesos naturales del paso del tiempo:
“Ernest. Hay muertes que uno entiende. O por lo menos intenta entender. Y hay otras que te dejan en shock, mirando un punto fijo, sin saber muy bien qué decir. La muerte de Ernestina me pegó así”, arrancó escribiendo el ex CQC.
Andy rememoró que su vínculo con Ernestina no nació bajo los flashes de las cámaras ni en los pasillos de los canales de televisión, sino mucho antes, en las aulas de la etapa escolar: “Nos conocimos en el colegio. Éramos chicos. Después la vida hizo lo que hace la vida: cada uno tomó su camino, armó su carrera, sus historias, sus amores, sus líos, sus éxitos y sus dolores”, repasó con nostalgia. Sin embargo, aclaró que jamás se perdió el hilo conductor: «Porque son de las tuyas. Y Ernestina era de las nuestras».
Los códigos de una época compartida
En otro pasaje de la desgarradora misiva, Kusnetzoff enumeró la enorme cantidad de puntos de contacto que lo unían con la conductora, transformando el dolor individual en el duelo de toda una camada de profesionales de la comunicación:
- Un mapa común: El mismo colegio, la misma generación, las charlas eternas, la noche porteña y el humor como bandera.
- La profesión: El paso compartido por la mítica radio Metro, la experiencia en Caiga Quien Caiga (CQC) y los amigos compartidos.
- El golpe de la realidad: “Por eso duele tanto. Porque no era un nombre en un portal. Era alguien que uno sentía cerca, aunque hacía tiempo que no la veía. Como todos nosotros, tuvo sus batallas. ¿Quién no? Pero nadie, de verdad nadie, se imagina un final así”, subrayó respecto al trágico siniestro ferroviario.
El espejo y el paso del tiempo
La parte más íntima de la carta llegó cuando el conductor ensayó una profunda catarsis sobre el destino, la empatía y los rumbos que toma la existencia. Definió a Ernestina como una persona que «funcionaba como un espejo» por su manera de interpretar el arte de hacer reír y habitar los medios. «Pienso que, en otro recorrido, yo podría haber sido ella y ella podría haber sido yo. Y tal vez por eso me afecta tanto», confesó con extrema sensibilidad.
Hacia el cierre, Andy dejó una cruda mirada sobre el momento vital que le toca atravesar a su círculo íntimo, evidenciando el peso de los años: “Hay días en los que uno siente que el tiempo empieza a apurarse. Que de golpe ya no se van los padres de nuestros amigos, sino nuestros amigos, nuestra generación, la gente con la que crecimos”.
Sin encontrar mayores respuestas ni consuelo ante una vorágine informativa que no se detiene, el animador concluyó su homenaje con una sincera declaración de vulnerabilidad: «Me gustaría hacer algo, pero no sé qué hacer. Y quería decir algo, pero no sé qué más decir. Así que creo que lo mejor es poner una linda canción. Y aceptar. Y dejar ir».