Mundial
Agonía y gloria norteamericana: Canadá venció a Sudáfrica sobre la hora y se metió en octavos de final
El margen de error se redujo a cero y la Copa del Mundo 2026 entró en su etapa más vibrante. Este domingo arrancaron formalmente los 16avos de final —la nueva e intensa llave de eliminación directa producto del formato de 48 equipos— y el encargado de dar el primer golpe de autoridad fue Canadá, que en un desenlace para el infarto derrotó a Sudáfrica y sacó el primer boleto directo a los octavos de final.
El encuentro, que enfrentaba a dos de las grandes sorpresas de la fase de grupos, cumplió con todas las expectativas de los amantes del fútbol de alto impacto: pierna fuerte, paridad táctica absoluta y una definición agónica que desató la locura de los miles de fanáticos norteamericanos que coparon las tribunas.
Un ajedrez que se destrabó en el epílogo
Desde el pitazo inicial, el partido se presentó como una batalla de estilos muy marcada. Sudáfrica, fiel a la velocidad y el despliegue físico que le permitieron superar la primera ronda, replegó sus líneas de manera inteligente y apostó a transiciones rápidas para lastimar de contragolpe. Por su parte, Canadá intentó asumir el protagonismo a través de la tenencia del balón y la jerarquía de sus individualidades.
A pesar de las aproximaciones de ambos lados, el arco parecía cerrado y el fantasma del tiempo suplementario empezaba a sobrevolar el estadio. Sin embargo, cuando el reloj apretaba y las piernas pesaban el doble:
- La jugada clave: Una presión alta de Canadá forzó un error en la salida de la defensa sudafricana.
- El desahogo: Con una resolución letal dentro del área en los minutos finales, el combinado canadiense infló la red y decretó el gol definitivo que sentenció la historia.
La consolidación de un proyecto y la espera en octavos
Con esta victoria, Canadá ratifica el excelente presente de su generación dorada de futbolistas, demostrando que ya no es una sorpresa de la CONCACAF sino un rival de absoluto cuidado en el plano internacional. El equipo supo sufrir, mantuvo la cabeza fría en los momentos de mayor zozobra y golpeó con precisión quirúrgica cuando el partido lo demandaba.
«Sabíamos que iba a ser un partido de detalles y que Sudáfrica no nos iba a regalar nada. Este grupo tiene un corazón enorme y el gol en el final es el premio a no bajar los brazos nunca. Estamos entre los 16 mejores del mundo, pero queremos seguir haciendo historia», destacaron desde el vestuario canadiense tras los festejos.
Mientras Sudáfrica se despide del certamen con la frente en alto tras haber sido un digno animador, Canadá ya descansa y pone la cabeza en los octavos de final, donde espera por el ganador del próximo cruce eliminatorio para conocer a su rival en la carrera por la gloria eterna.